El Barcelona se consagró este domingo como campeón Mundial de clubes al vencer, en la final disputada en Japón, por 3 a 0 a River Plate con dos goles de Luis Suárez y 1 de Lionel Messi.

River Plate le jugó de igual a igual apenas durante 35 minutos, pero se cargó de tarjetas amarillas en su equipo, y fundamentalmente, la amonestación temprana de Leo Ponzio, obligó al DT Gallardo, al no contar con otro hombre para dicha función y para darle «verticalidad» a su ataque, ya con el 0 – 1 consumado por tanto de Messi, al que el balón le habría rozado su brazo, tras levantar la pelota con el muslo ( no hay intención no hay infracción dice el reglamento)  ingresó por el «5» Lucho González y Pity Martínez por Rodrigo Mora, y así, Iniesta se sintió más cómodo en el terreno, Busquets brilló asistiendo de maravillas Luis Suárez, en la segunda mitad para el segundo gol, hasta que el utuguay, esta vez con golpe de cabeza, liquidara el pleito, aunque antes, el mismo goleador, también Neymar con lujos, y Messi «perdonando», pudieron haber decorado una catastrófica caida riverplatense, como el Barca ya la había propinado a Real Madrid a domicilio: 4 – 0 y a la Roma por 6 a 0.

Marcelo Barovero, una vez más, fue figura en el cotejo, donde los blaugranas ratificaron su condición de mejores del planeta.