Mientras Pablo Martel trabaja casi obsesivamente para lograr la puesta a punto en una extensa pretemporada para un campeonato que comenzaría el fin de semana del 22 de marzo, sino en la última semana del mes, la Comisión Normalizadora se extendió demasiado en el tiempo, puesto que la Comisión Directiva «mandato cumplido» lleva bastante más de un año haciéndose cargo de la administración del club, ya que la IGJ a pura burocracia aguarda las respuestas que aparecen como lentas para que llegue la tan ansiada Asamblea constitutiva de las nuevas autoridades.

Las sucesivas reuniones post descenso al Federal A, generaron expectativa, primero. entusiasmo inicial después, por los «nombres» que parecían sumarse a un futuro «día a día»  ( Cristian Otero; Ricardo Liceaga; Fabián Messina; Jorge y Pablo Mirón; Juan Zelaya; Wenceslao Méndez, entre medio de Emiliano Montes y Agustín Montechia, Alejandro Naveyro, en diferentes momentos de a 3 y no todos juntos)  y por la conformación del plantel en un mercado de pases «interesante», para un presupuesto que rondarían los 140 a 150 millones de pesos mensuales. La pregunta es: quiénes aseguran dicho monto de abril a diciembre para no sufrir cimbronazos si a la vista no hay un Presidente que como todo candidato, a mes, mes y medio ( si es que la semana que viene la IGJ autorice a la «Normalizadora» a convocar al «famoso» empadronamiento de los socios del 2008 para definitivamente hacer el llamado a Elecciones a fin de marzo, principios de abril, con el torneo en marcha) de asumir anuncie sus proyectos , objetivos y convoque a asociarse a una masa que precisa para hacer más fuerte el sostén de dicho presupuesto.

Lo novedoso es que en el cierre de la semana «laboral» que ayer terminó, una agrupación llamada HEREDEROS DE ALVARADO estaría por ungir a un candidato, pero lo extraño es que lo tengan «oculto» y que vayan recorriendo espacios/salones fuera de la sede del club, para el viernes 6 de marzo y allí hacer el anuncio del próximo mandamás y su Comisión Directiva. Será ? sólo hay que esperar a que transcurran los días.