BUENOS AIRES.- Sabían que el empate sólo le servía a Boca. San Lorenzo, segundo detrás del líder, tenía la chance de sumar de a tres en su casa ante un Rosario Central tercero y de gran campaña, que también buscaba la victoria para acechar al «Xeneize». Sin embargo, el objetivo compartido por ambos no pudo cumplirse y el empate 2 a 2 dejó contento a Boca, que si mañana gana tiene la chance de estirar aún más la ventaja con sus perseguidores.

El duelo, que era el más importante de la fecha porque definía quién pelearía palmo a palmo la cima con el equipo de Rodolfo Arruabarrena, estuvo a la altura. Mucho más cuando a los 13 segundos Héctor Villalba abrió el partido. «Tito» puso el 1-0 para el «Ciclón» en la primer jugada del partido e ilusionó a todos en Boedo.
Sin embargo, en Central estuvo Marco Ruben, el delantero estrella y goleador del campeonato que no tardó en dar vuelta la historia, establecer el 2-1 primero de penal y luego con un buen tiro tras un centro, y llevar esperanza a la mitad de rosario.
El «Canalla» se frotaba las manos con llevarse los tres puntos, pero antes del cierreSebastián Blanco empató y selló el resultado. Lo festejó, si, pero no tanto como Boca, que esperaba que sus seguidores se repartieran los puntos y lo consiguió.
El diario rosarino la Capital, publicó que  – A Central le faltó «así » para quedarse con los tres puntos. Tuvo muchos aspectos positivos. No renunció nunca al juego asociado, puso garra, voluntad y fútbol. Pero esos ingredientes no le alcanzaron para lograr el objetivo: ganar para Boca no se aleje. Terminó igualando con el otro que se candidate, San Lorenzo. Y si bien fue un acto fallido, Marco Ruben -la figura del auriazul- dijo que fue una «derrota». Se cedió terreno en la pelea por el título y el xeneize terminó sonriendo.Fue un primer tiempo que fue mutando. Fue atractivo desde lo futbolístico en los primeros 20 minutos y mucho más cuando a los 15′ Villalba puso el 1 a 0 tras un pase de Elizari aprovechando un rebote en el árbitro Germán Delfino y que el mediapunta definió entrando por el sector de Villagra y ante el cierre de Pinola. Fue áspero y muy conversado desde antes de la media hora, cuando los nervios comenzaron a ganar protagonismo, sobre todo en los jugadores del local.

Demasiada emoción para un partido que comenzó a armarse con un resultado adverso para el canalla. Sin embargo, lo bueno, lo rescatable, fue la actitud y la personalidad del equipo de Coudet, que apostó a jugar la pelota al pie, al juego asociado, aunque le costó hacerse profundo.

Las sociedades del canalla comenzaban a funcionar con la movilidad de Montoya y Lo Celso, las subidas de Villagra y Salazar, la integración de Fernández por izquierda, el pivoteo de Larrondo y la presencia de un Ruben que parecía no entrar mucho en juego pero que terminó siendo determinante.

San Lorenzo se paraba de contra, lo dejaba venir a Central pero contaba con dos pilares clave como Mercier y Ortigoza, que recuperaban y salían para los rapiditos Villalba y Blanco.

Así, a los 12′, un bombazo de Blanco se fue cerca del palo derecho de Caranta.

A Central le costaba llegar, pero a los 14′, Torrico debió montarlo por sobre el travesaño para neutralizar un remate de Lo Celso.

A los 23′, de contra, Mas ubicó a Villalba y Caranta debió esforzarse para achicar y abortar la intentona.

A esa altura, el partido entró a calentarse innecesariamente. Y mucho más a los 29′, cuando Caruzo tomó arriba a Ruben dentro del área, Delfino miró a su asistente Hernán Maidana y allí cobro penal. Los jugadores santos protestaron hasta el hartazgo, comenzaron a calentarse, pero el que se mantuvo concentrado fue el goleador Marco Ruben, quien la colocó abajo para el 1 a 1.

A partir de allí, el juego se desvirtuó. Abundaron las piernas fuertes, las conversaciones y cada falta era un pedido de amarilla.

San Lorenzo terminó mejor armado pero desde la intencionalidad, ya que su estado anímico no le permitía lograr claridad. Central terminó entero pero apretado. Y, por enésima vez, se quedó sin su entrenador en cancha, quien a un minuto del final fue expulsado por Delfino. Complicado, revuelto, un partido calentito.

En el complemento Central salió a buscarlo y al minuto Torrico evitó el segundo tapándoselo a Montoya.

A los 11′, Central tuvo otra ocasión cuando jugaron colectivamente Ruben, Fernández y Montoya, pero la defensa terminó enviándola al córner.

Seguía siendo intento. El local, de la mano de Buffarini, un mediocampo que corría y mordía en todos los sectores, apostaba a la contra y desde la velocidad de sus hombres de atauqe, en particular Vilallba, fue llegando hasta Caranta.

Sin embargo, a los 24′, Central recuperó en el medio, la tomó Ruben, buscó al ingresado Franco Cervi -reemplazó a José Luis Fernández- por izquierda, el centro llegó hasta el pivote Larrondo y el goleador Marco Ruben sentenció a Torrico para el 2 a 1.

San Lorenzo reaccionó, comenzó a arriar la tropa y sólo debió esperar 7′ para llegar a la igualdad. Gómez Andrade -ingresó por el lesionado Villagra-dudó en rechazar al borde del a´rea chica, la tomó Mas la puso para la entrada de Blanco y llegó el empate azulgrana.

Nadie bajó los brazos ni resignó nada. Central siguió con su libreto de asociarse y no renunció a sus ideales. A los 37′ no le entró bien Montoya y así se pedió el tercero.

Fue empate, vibrante, emotivo, a puro nervio. A Central no le alcanzó sus buenas intenciones futbolísticas y le faltó más precisión en el cierre. Pudo haber sido victoria pero se repartieron puntos con el santo. Ambos cedieron terreno. El que más festejó fue Boca.

ARGENTINOS DERROTÓ A TIGRE
BUENOS AIRES.- Tigre, que pugna por un lugar en la Liguilla Pre-Libertadores, visitó a un Argentinos que mantiene su expectativa de ubicarse entre los equipos que del 7mo. al 18vo. puesto disputarán la clasificación a la Copa Sudamericana 2016 y el triunfo fue para el dueño de casa, 2 a 1.
Lautaro Rinaldi abrió el partido en La Paternal, pero el «Matador» no se quedó atrás y el eterno Galmarini igualó la historia. De esta manera, los dos equipos que jugaron más pensando a futuro que en este torneo, volvieron el duelo de ida y vuelta a la espera de un salvador que les permita quedarse con los tres puntos clave.
Allí apareció el moreno Lenis… El delantero no falló y a los 75 minutos estableció el 2-1 definitivo que Argentinos tanto celebró y que dejó con bronca a todo Tigre, que sigue perdiendo terreno en la tabla.