N.O.B de Rosario continûa como puntero del Inicial de Primera Divisiôn, tras vencer por 2 a 1 al siempre dificil Arsenal, mientras que Vèlez superô a Racing por 1 a 0 en el resultado, pero por «goleada» en el juego.
Màs temprano, cuando parecîa que Pizzi iba a lograr su primera gran alegria al fremte del equipo, Quilmes le igualô en 2 a los 47′ del

segundo tiempo.
BUENOS AIRES.- San Lorenzo conseguía un triunfo de oro. Pablo Migliore hasta se había dado el lujo de atajar un penal. Sin embargo, lo bueno no duró hasta el final: Quilmes le empató el duelo 2 a 2 y en tiempo suplementario y desató la bronca en Boedo.

Luego del pitazo final (ya habían pasados los goles de Alan Ruiz y Luis Aguiar para el «ciclón» y los de Martín Cauteruccio y Germán Mandarino para la visita) cuando la terna arbitral se dirigía a los vestuarios, se produjo una discusión con algunos jugadores y auxiliares de San Lorenzo, y el que la terminó ligando fue el línea Andrés Barbieri. Incluso el árbitro Patricio Loustau y sus ayudantes tuvieron que regresar al campo, ante la complicada situación que se vivían en las inmediaciones del vestuario.

Tampoco se salvaron de la ira de los hinchas locales los dirigentes «cerveceros», quienes estuvieron a punto de caer en las agresiones cuando una parte del público que se encontraba en la platea arrojó algunos objetos contra el palco y golpearon el vidrio que protege el lugar.

Los dirigentes de la visita, lejos de calmar las aguas y mostrar porfesionalismo, reaccionaron con burlas hacia los mismos hinchas que los insultaban. Una locura.

Las actuaciones de ambas partes dejaron mucho que desear y avivaron la violencia que partido a partido rodea al fútbol de cada día.

NOB Y LAS RAZONES DE SU LIDERAZGO:
Redactado por el diario rosarino La Capital:
En un partido con un final para el infarto, Newell’s venció esta tarde-noche a Arsenal por 2 a 1 en el Coloso y se afirma como puntero en el torneo Inicial de primera división.

A los 4′ minutos, Nacho Scocco abrió de cabeza el marcador para la lepra. Y partir de allí todo fue un primer tiempo a pedir de boca del conjunto local. Arsenal nunca le encontró la vuelta en ese período, mientras la Lepra lo dominó a su antojo.

Es que cuando recién los equipos empezaban a mostrar los dientes, Lucas Bernardi mandó un exquisito centro al área que Nacho Scocco, cuando no, aprovechó para mandar de cabeza a la red.

Desde entonces, Newell’s fue trabajando lentamente el partido. Mellando la línea de volantes de un siempre difícil Arsenal que, esta vez, pareció no saber como romper el cerco defensivo comandado por Gabriel Heinze y compañía.

Hasta que a los 23 llegó la frutilla del postre a un primer tiempo redondito, cuando un tiro de esquina de Figueroa llegó llovido al segundo palo de Campestrini, y Scocco de chilena decretó el segundo. Los hinchas leprosos, que coparon el Coloso en una tarde soledada, explotaron de júbilo.

Por parte de la visita, sólo un tiro desviado de Iván Marcone a los 33′ que se fue por las nubes, y un disparo suave de Milton Céliz cuatro minutos más tarde fue lo poco que mostró el equipo de Sarandí para inquietar en algo al arquero Guzmán.

Pero ya en el complemento, los del Alfaro salieron a buscar el partido. Comenzaron a inclinar la cancha y a inquietar a la zaga defensiva del rojinegro. Hasta que llegó el minuto 15, cuando tras un planchazo sobre Zelaya, Gabriel Heinze vio la segunda amarilla y dejó al local con 10 jugadores. Víctor López y Pomelo Mateo ingresaron entonces para darle solidez a la defensa y «aguantar» el resultado.

Pero Arsenal se venía como una tromba. Llovían los centros sobre el arco de Guzmán y Lisandro López, Canales y Carbonero se iban permanentemente al ataque.

Era inevitable entonces que a los 29′ minutos del complemento llegara el descuento de la visita, cuando Carlos Mario Carbonero encontró un pase hacia atrás en la medialuna y con un zurdazo rasante marcó el descuento.

El Tata y Alfaro no paraban de dar señales a sus jugadores, mientras en la cancha se desarrollaba un partido para el infarto. Si hasta el final tuvo que esperar para su desenlace, cuando la parcialidad leprosa empezó a arrojar candelas y fuegos artificiales que demoraron la conclusión.

Siete minutos dio Vigliano de descuento. Siete minutos que parecieron eternos. Eternos para el recientemente ingresado Maxi Urruti, que aguantaba sólo y como podía allá en el ataque. La última fue para Arsenal: A los 49, Lisandro López se lo pierde cuando su remate de cabeza, tras un centro desde la izquierda, se va desviado.

A los 53 llegó el pitazo final y al fin se desató la alegría en el Coloso. Festejo para un Newell’s que supo aguantar un resultado y afianzarse como único líder del campeonato.